Cálculos biliares, peligroso enemigo subestimado.

Descripción general

Son depósitos endurecidos de fluido digestivo en la vesícula biliar, un órgano pequeño, con forma de pera, ubicado en la zona derecha del abdomen, bajo del hígado. Dentro de la  vesícula biliar encontramos  bilis, un fluido importante en el proceso digestivo, que se libera al intestino delgado. Los cálculos biliares, formados en parte por este fluido, pueden ser pequeños como granos de arena, hasta muy grandes, como pelotas de golf.
Algunas personas desarrollan solamente un cálculo biliar, mientras otras desarrollan varios al mismo tiempo.
Quienes presentan síntomas a raíz de los cálculos biliares, por lo general, requieren  de cirugía para extraer la vesicula. Los cálculos biliares que no causan signos ni síntomas, por lo general, no necesitan tratamiento especifico o en su defecto se tratan con cuidados más simples.

Síntomas

Los cálculos biliares pueden no causar signos o síntomas. En caso de que un cálculo biliar se aloje en un conducto y provoque un bloqueo, los signos y síntomas resultantes pueden incluir los siguientes:

  • Dolor repentino y que se intensifica rápidamente en la parte derecha superior del abdomen
  • Dolor repentino y que se intensifica rápidamente en la parte central del abdomen, justo debajo del esternón
  • Dolor de espalda justo entre las escápulas
  • Dolor en el hombro derecho
  • Náuseas o vómitos
  • El dolor puede durar entre algunos minutos y varias horas.

¿Cuándo es recomendable consultar a un médico?

Es recomendable una consulta con el médico si tiene signos o síntomas que le preocupen. Busque atención inmediata si manifiestas signos o síntomas de complicaciones como los siguientes:

  1. Dolor abdominal tan intenso que no puedes sentarte en posición derecha o encontrar una posición cómoda
  2. Color amarillento de la piel y en la parte blanca de los ojos (ictericia)
  3. Fiebre alta con escalofríos

Causas

Las causas de los cálculos biliares no están claras. Los médicos creen que los cálculos biliares se pueden originar cuando ocurre lo siguiente:

  1. La bilis contiene demasiado colesterol. Por lo general, la bilis contiene sustancias químicas suficientes como para disolver el colesterol que segrega el hígado. Sin embargo, si el hígado segrega más colesterol del que la bilis puede disolver, el colesterol excedente se puede transformar en cristales y tarde o temprano en piedras.
  2. La bilis contiene demasiada bilirrubina, una sustancia química que se produce cuando el cuerpo destruye los glóbulos rojos. Algunas enfermedades pueden hacer que el hígado segregue demasiada bilirrubina, como la cirrosis hepática, infecciones de las vías biliares y determinados trastornos de la sangre. El exceso de bilirrubina contribuye a la formación de cálculos biliares.
  3. La vesícula biliar no se vacía de manera correcta. Si la vesícula biliar no se vacía por completo o lo suficiente, la bilis se puede concentrar demasiado, y esto contribuye a la formación de cálculos biliares.

Tipos de cálculos:

Los tipos de cálculos biliares que se pueden formar en la vesícula biliar comprenden los siguientes:

  • Cálculos biliares de colesterol. El tipo más frecuente de cálculo biliar, llamado «cálculo biliar de colesterol», aparece generalmente de color amarillo. Estos cálculos biliares están compuestos principalmente por colesterol no disuelto, pero pueden contener otros componentes.
  • Cálculos biliares de pigmento. Estas piedras de color marrón oscuro o negro se forman cuando la bilis contiene demasiada bilirrubina.

Factores de riesgo:

Los factores que pueden aumentar los riesgos de padecer cálculos biliares incluyen los siguientes:

  1. Las mujeres por lo general son estadísticamente más propensas a padecerlos.
  2. Tener 40 años o más
  3. Tener sobrepeso u obesidad, con un estilo de vida sedentario
  4. Estar embarazada
  5. Seguir una dieta con un alto contenido de grasas, alto contenido de colesterol o  bajo contenido de fibras
  6. Tener antecedentes familiares de cálculos biliares
  7. Tener diabetes
  8. Tener ciertos trastornos sanguíneos, como anemia drepanocítica o leucemia
  9. Perder peso muy rápido
  10. Tomar medicamentos que contengan estrógeno, como anticonceptivos orales o medicamentos de terapia hormonal
  11. Tener enfermedad hepática

Complicaciones

  1. Inflamación de la vesícula. Un cálculo biliar que se aloja en el cuello de la vesícula puede causar inflamación de la vesícula (colecistitis). La colecistitis puede causar dolor intenso y fiebre.
  2. Obstrucción del conducto colédoco. Los cálculos biliares pueden obstruir los tubos (conductos) a través de los cuales la bilis fluye desde la vesícula o hígado hasta el intestino delgado. Se puede presentar dolor intenso, ictericia e infección de las vías biliares.
  3. Obstrucción del conducto pancreático. El conducto pancreático es un tubo que sale del páncreas y se conecta al conducto colédoco justo antes de entrar al duodeno. Los jugos pancreáticos, que ayudan en la digestión, fluyen por el conducto pancreático. Un cálculo biliar puede causar una obstrucción en el conducto pancreático, que puede conducir a la inflamación del páncreas (pancreatitis). La pancreatitis causa dolor abdominal intenso y constante, y por lo general requiere hospitalización.
  4. Cáncer de vesícula. Las personas con antecedentes de cálculos biliares tienen mayor riesgo de padecer cáncer de vesícula. Pero el cáncer de vesícula es muy excepcional así que, aunque el riesgo de cáncer es elevado, la probabilidad de cáncer de vesícula sigue siendo muy baja.

Prevención

Es posible reducir el riesgo de padecer cálculos biliares si  se siguen las siguientes recomendaciones:

Trate de evitar saltarse las comidas. Intente atenerse a sus horarios de comidas a diario. Saltearse comidas o ayunar puede aumentar el riesgo de cálculos biliares.
Bajar de peso paulatinamente. Si necesita perder peso, hagalo en forma gradual. La pérdida de peso rápida puede aumentar el riesgo de cálculos biliares. Apunta a perder 0.5 a 1kg por semana como máximo.
Comer más alimentos ricos en fibra. opciones como frutas, verduras y cereales integrales son excelentes.
Mantenga un peso saludable. La obesidad y el sobrepeso pueden aumentar el riesgo de cálculos biliares. Puede lograrlo reduciendo el número de calorías que ingiere y aumentando la cantidad de actividad física que realiza. Una vez que alcance un peso saludable, trabaje para mantener ese peso continuando con su dieta saludable y haciendo ejercicio.

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Fuentes del Artículo:

Este artículo es una sintesis, adaptacion y traducción del original:
https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/gallstones/symptoms-causes/syc-20354214
Que usted puede encontrará en el sitio web de la Clinica Mayo: https://www.mayoclinic.org
Una estupenda página, por su gran contenido informativo y su excelente prestigio como una de las instituciones de salud más importantes del mundo le recomendamos que la consulte.

Referencias médicas

  1. Cholelithiasis. Merck Manual Professional Version. https://www.merckmanuals.com/professional/hepatic-and-biliary-disorders/gallbladder-and-bile-duct-disorders/cholelithiasis. Accessed July 3, 2019.
  2. Gallstones. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. https://www.niddk.nih.gov/health-information/digestive-diseases/gallstones?dkrd=hispt0204. Accessed July 5, 2019.
  3. Gallstones. American Gastroenterological Association. https://www.gastro.org/practice-guidance/gi-patient-center/topic/gallstones. Accessed July 5, 2019.
  4. Feldman M, et al. Gallstone disease. In: Sleisenger and Fordtran’s Gastrointestinal and Liver Disease: Pathophysiology, Diagnosis, Management. 10th ed. Philadelphia, Pa.: Saunders Elsevier; 2016. https://www.clinicalkey.com. Accessed July 5, 2019.
  5. Rajan E (expert opinion). Mayo Clinic, Rochester, Minn. July 22, 2019.
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